Autor: reynaldovv

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En el baño o en la cocina, ¿dónde hay más bacterias?

Conoce cuántas bacterias puede guardar el fregadero de tu cocina

GDA

Si alguien te propusiera comer en el baño ¿aceptarías? Tal vez no, ya que el baño está relacionado con una gran acumulación de bacterias por el escusado y problemas como sarro y hongos, ¿pero qué pensarías si te dijeran que este cuarto es más limpio que la cocina?

Según el diario ABC, tan sólo el fregadero de la cocina guarda hasta 100 mil bacterias más que el baño y no sólo ahí, también habitan en el bote de la basura, el suelo, tablas de picar, estropajos y trapos.

Estos últimos son un foco de infección ya que la mayoría albergan E. coli que puede extenderse por la cocina, los utensilios, el suelo e incluso nuestras manos y boca.

Según el Consejo de Higiene Global, para evitar la propagación de estas bacterias se recomienda usar paños desechables o poner a remojar los trapos en desinfectante durante todo la noche.

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¿Cómo se puede reducir la cantidad de bacterias que se encuentran en las esponjas de cocina y trapos de cocina?

Razas de bacterias en superficies mojadas. Según MSNBC, más de 500.000 bacterias por pulgada cuadrada se pueden encontrar en sólo el desagüe del fregadero de la cocina, para no hablar de las bacterias que se encuentran en grifo tirador, fregadero, contador tops, esponjas y trapos de cocina. Salmonella, e. coli y otras bacterias causantes de enfermedades pueden encontrarse alrededor de la cocina. Bacterias pueden ser reducidas y en algunos casos eliminadas temporalmente, con condiciones sanitarias adecuadas de esponjas de cocina y trapos de cocina.

Detergentes antibacterianos

Detergente lavavajillas antibacterias es un buen lugar para comenzar cuando se combate la bacteria en esponjas y trapos de cocina. Detergentes lavavajillas antibacterianos contienen químicos de matar bacterias que matan las bacterias pero no virus. Lavar los platos con detergentes antibacterianos para reducir la cantidad de bacterias a las que está expuesta su esponja o un paño de cocina. Después de lavar los platos con un paño de cocina, no dejarlo en un taco en la parte inferior del fregadero. Colgar el trapo de cocina o sostener la esponja sobre una superficie seca y permitir que el paño o la esponja para secar entre usos.

Bleach

El blanqueador es un eficaz agente sanitario y mata a las bacterias encontradas en esponjas y trapos de cocina. Después de usar una esponja o un paño de cocina, lavar en el fregadero con un detergente antibacterial y luego la remojo en lejía. Añadir 3/4 de taza de blanqueador en 1 galón de la agua caliente disponible. Para empapar una esponja pequeña, añadir 3 cucharadas de lejía en 1 cuarto de galón agua caliente del grifo en un recipiente, recomienda el servicio de extensión de Universidad de estado de Oregon. Permiten la esponja o paño para permanecer sumergidos durante 10 minutos. Trapos colores pueden decolorarse y esponjas pueden desintegrarse cuando se expone al cloro. No mezcle blanqueador con cualquier producto que contenga amoníaco. Una reacción química que crea gases tóxicos será el resultado de una mezcla de lejía y amoniaco.

Separación y sustitución

Cada año, según el Condado de Los Angeles Departamento de salud pública, 76 millones de personas se enfermó por enfermedades transmitidas por los alimentos. Reducir las posibilidades de las bacterias de la cocina mediante la designación de trapos y esponjas para ciertos trabajos, como una esponja para la limpieza de mostrador roja y una azul de la esponja para lavar los platos. Esto reduce el riesgo de contaminación cruzada de propagación de las bacterias de la esponja a otros objetos. No quiero lavar platos limpios con una esponja empapada con los jugos y sangre de aves de corral. La revista de infección en países en vías de desarrollo informa que las bacterias se multiplica en trapos dejaron a temperatura ambiente incluso después de la desinfección el paño. Recomienda el uso de un paño de limpieza que ha sido desinfectado durante no más de tres horas antes de la desinfección en una lavadora o lejía. Vuelva a colocar esponjas si muestran algún signo de deterioro o decoloración no relacionadas con el blanqueo.

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Hay más bacterias en la cocina que en la tapa del inodoro

Hay más bacterias en la cocina que en la tapa del inodoro

Además, son un gran foco de infección no limpiar los artículos con los que limpiamos el hogar, como trapos, estropajos y cubetas

Publicada el 27 de noviembre del 2015

Un estudio en el que colaboró la Universidad de Barcelona revela que el 55 por ciento de los habitantes de España creen que usando cualquier limpiador logran eliminar los gérmenes de su hogar. Si bien el dato refiere al país europeo, nadie, en ninguna parte, está exenta de estar en lugares con múltiples bacterias.

“Limpiar no significa necesariamente eliminar microorganismos”, señala la doctora Maite Muniesa, del Departamento de Microbiología de la Facultad de Biología de la UB. “Muchos limpiadores eliminan la suciedad pero no los gérmenes”. De acuerdo a ella, la desinfección se consigue únicamente con “el uso de soluciones limpiadoras que eliminen, activen o degraden también los microorganismos.”

Muchos pasan casi de manera inadvertida que diversos elementos, decoraciones y accesorios de nuestra casa contienen enorme cantidad de bacterias que pueden significar focos de infección o de contagio.

Se debe procurar la desinfección de los elementos que suelen llevarse a la boca. Foto de Get Your Hero.

Uno de los casos más ilustrativos es el de las decoraciones de madera, las cuales solo se suelen limpiar con agua, y si acaso, solo jabón.

Otro caso que no suele prestar la atención suficiente son los juguetes. Sí, con los que juegan los niños. El 40 por ciento de las personas, de acuerdo a la investigación, no desinfectan los juguetes. Y es que la mayoría solo pasamos “un trapo húmedo”.

El interior de los refrigeradores, y principalmente sus rincones, son otros de los espacios a los que somos reticentes a usar desinfectantes. Y es que relacionamos al espacio donde guardamos los alimentos con uno que debe estar alejado de elementos que son tóxicos si fueran digeridos.

Foto de un refrigerador sucio, con l’quidos no identificados y probablemente un criadero de bacterias.
Foto de un refrigerador sucio, con l’quidos no identificados y probablemente un criadero de bacterias.

Y sin embargo, el estudio señala que el 20.5 por ciento de las personas solo emplean desinfectantes para limpiar el inodoro, el espacio con el que más relacionamos “la suciedad”.

Con lo que limpiamos, lo que más sucio está

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Los artículos de jarcería son los elementos menos valorados de la limpieza, y son, a la vez, los que más focos de enfermedades pueden tener. Foto de Bodegas Mesones.

El estudio también señala que los elementos más ignorados al momento de limpiar el hogar son justamente los aditamentos con los que limpiamos: estropajos, trapos, cubetas, escobas, las cuales “pueden acumular más microbios que el inodoro.

“Hasta seis veces más bacterias contiene los elementos que usamos para limpiar la cocina que la tapa del retrete”, apuntó la doctora Muniesa. “Bacterias como la Salmonella, el Campylobacter o la Eschericha colo, son los patógenos intestinales más comunes. Pueden permanecer hasta dos semanas en una esponja húmeda”, añade la experta.

Así que, a la siguiente que toque hacer limpieza, se debe tener mayor cuidado en limpiar los rincones del hogar, y principalmente los que empleamos en la cocina: el fregadero, las tablas de cortar alimentos, el interior del refrigerador.

Y, principalmente, se debe tener cuidado con los aditamentos con los que se limpia: trapos, cubetas, estropajos, escobas.

Con información de ABC

 

 

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Combatir las bacterias más comunes en la industria alimentaria

Combatir las bacterias más comunes en la industria alimentaria

Prensa Eurosanex

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Todos conocemos de sobra que las principales causas de intoxicaciones alimentarias se producen por una mala práctica en la manipulación de los alimentos. Las bacterias son los patógenos más habituales en los alimentos y combatirlas en la industria alimentaria es una tarea que se hace muy necesaria.

Hay especialmente, cuatro bacterias muy comunes en la industria alimentaria a las que debemos prestar mucha atención. Se trata de la bacteria E. Coli, la Listeria monocytogenes, la Salmonella y el Staphylococcus aureus.

En la industria alimentaria debemos prestar mucha atención a las bacterias E. Coli, la Listeria Monocytogenes, la Salmonella y el Staphylococcus aureus

– La bacteria Escherichia Coli la encontramos, sobre todo, en la carne de res cruda o poco cocinada, en los productos frescos crudos y en el agua contaminada o sin un adecuado tratamiento de potabilización.

– La Listeria monocytogenes, la encontramos en alimentos refrigerados, en los alimentos listos para consumir a base de carne de res, pollo o pescado, en la leche cruda, en los quesos blandos, en las verduras con un excesivo almacenamiento en origen y en los productos en conserva o ahumados.

– La Salmonella, por su parte, la encontramos en los huevos crudos en primer lugar y todos los derivados en cuya elaboración se utiliza huevo crudo (mayonesa, clara batida o leche con huevo.) También podemos encontrarla en aves crudas o poco cocinadas y en alimentos ya elaborados que se dejan a temperatura ambiente durante varias horas.

– Y, por último, el Staphylococcus aureus está presente en los alimentos cocinados ricos en proteínas, como el jamón cocido, la carne de ave, los productos de pastelería (sobre todo los rellenos de crema), los productos lácteos y las ensaladas.

Éste último, está presente en las industrias alimentarias en suelos, agua y aire, utensilios y superficies. Se trata de uno de los patógenos no formadores de esporas más resistentes, pudiendo sobrevivir durante largos periodos de tiempo en ambientes sin humedad.

Su capacidad para producir en pocas horas enterotoxinas resistentes al calor, la convierte en una bacteria causante de un gran número de intoxicaciones alimentarias. Estas toxinas pueden producir náuseas, diarreas, vómitos de manera intensa, pero de corta duración, de varias horas a un día. La toxina actúa rápidamente, manifestándose los síntomas a las pocas horas de haber consumido el alimento contaminado.

La presencia de todas estas bacterias comunes en la industria alimentaria indica la falta de higiene durante el proceso de elaboración de los alimentos, las deficientes prácticas higiénicas de los manipuladores, el diseño inadecuado de los procesos de limpieza y desinfección o los inadecuados productos utilizados durante estos procesos.

El  desengrasante bactericida y fungicida DETIAL D-400 es muy efectivo frente a las bacterias Escherichia Coli y Listeria Monocytogenes

Por tanto, un programa general de higiene bien establecido en esta industria y la utilización de productos desinfectantes especialmente diseñados para eliminar y prevenir de forma eficaz la presencia de estas bacterias, es la solución definitiva para combatirlas.

Así, por ejemplo, el limpiador desengrasante bactericida y fungicida DETIAL D-400 es un producto especial, que limpia y desinfecta superficies y equipos de la industria alimentaria con gran eficacia, especialmente, de la industria cárnica, pesquera, conservera o de bebidas.

Gracias a su especial fórmula se utiliza para desinfectar todo tipo de maquinaria, superficies y equipamientos diversos. Es efectivo frente a un amplio espectro de microorganismos, y muy apropiado para Escherichia Coli, Salmonella o Listeria monocytogenes.

Pero, por otra parte, el limpiador desengrasante desinfectante DETIAL B-600, muy espumante y altamente alcalino, lo podemos utilizar para limpiar, desengrasar y desinfectar en la industria alimentaria conservera, láctea, cárnica y de bebidas y combatir bacterias como Escherichia coli, Staphylococcus aureus. Este detergente clorado espumante es particularmente eficaz en superficies de trabajo, equipos, paredes y suelos de habitáculos especialmente sucios, así como en las explotaciones ganaderas.

No podemos olvidar que las bacterias patógenas en alimentos son nocivas para el cuerpo humano y controlarlas desde la industria alimentaria es obligatorio. El reglamento comunitario 852/2004 de 29 de abril de 2004 sobre higiene de los productos alimenticios establece la obligatoriedad de las empresas alimentarias de crear, aplicar y mantener un sistema de autocontrol basado en el Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico (APPCC). Uno de los aspectos esenciales del sistema APPCC es la higiene, ya que la calidad del producto depende de la limpieza que presenten los equipos y utensilios, así como las instalaciones.

Utilizar los mejores productos de limpieza profesional nos ayudará a que los locales estén limpios, a que el equipo y los utensilios de trabajo estén desinfectados al inicio de la jornada y puedan limpien durante su utilización, cuando se contaminen o cuando se finalice la producción; y a que los productos alimentarios tampoco se contaminen durante la limpieza.

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“Nicaragua en este momento es el principal productor de leche (de la región), con unos 4.5 millones de litros diarios”

“Nicaragua en este momento es el principal productor de leche (de la región), con unos 4.5 millones de litros diarios”

Nicaragua es el menor consumidor de la región, solo 81 litros per cápita anuales, según la FAO, un galón de leche no llega a 34 córdobas, hasta hace dos semanas el galón de leche logró alcanzar los 45 córdobas en sectores cercanos y 38 en lugares alejados, setenta por ciento de la producción láctea del país se está exportando a Estados Unidos y Centroamérica, porque de otra manera los productores irían a la quiebra.